Nombrada en memoria del cacique taíno a principios del siglo ХVI, quien huyendo de las matanzas de Nicolás de Ovando, decidió sin mucho éxito buscar refugio en la isla, siendo capturado y ejecutado. La superficie de la isla es de 110 km2. Cuenta con preciosos arrecifes coralinos, lagunas costeras, una gran diversidad de aves y especies de reptiles, y tiene también interesantes yacimientos arqueológicos y cuevas que eran utilizadas por los taínos. La isla contiene un alto porcentaje de especies endémicas y riqueza florística. De las 539 especies reportadas en el Parque Nacional del Este, la mayoría se encuentran en este lugar. En la zona aparecen varias asociaciones de especies vegetales, las cuales integran diferentes ecosistemas, entre los que se pueden distinguir los bosques semi-húmedos, matorrales, y los manglares o bosques salados, que se componen de cuatro especies neotropicales: mangle negro, rojo, blanco y botón. En la Saona también se han identificado especies de tortugas marinas incluyendo caguama, carey, tortuga verde y tinglar. Entre las aves se pueden apreciar gaviotas playeras, zancudas, la paloma coronita, y la cotorra verde, la cual está en peligro de extinción. Otros fascinantes animales como la iguana rinoceronte, el manatí, el delfín y el murciélago pescador son también parte de los habitantes de la isla. Se han reportado 40 especies de peces, 10 de corales, y 124 de moluscos, colocando la zona como una de las más importantes reservas ecológicas del pais. |